12 hábitos para ser feliz

12 hábitos para ser feliz

Si hay un hilo conductor en la vida de todo ser humano ese podría ser la búsqueda de la felicidad.

Se podría entender la felicidad como el estado de bienestar interior que experimentamos cuando sentimos que nuestra vida tiene un sentido que nos gratifica.

He hablado en otros post acerca de cómo procuramos los seres humanos ser felices y cómo a veces nos equivocamos poniendo nuestra felicidad, nuestro estado de bienestar, en manos de otras personas o dependiente de que en nuestra vida todo esté a nuestro gusto y necesidad ( La pastilla de la felicidad )

Hoy te quiero hablar acerca de los 12 hábitos para ser feliz.

En su libro «La ciencia de la felicidad» la investigadora y profesora de psicología Sonja Lyubomirsky presenta el primer programa para incrementar la felicidad de las personas basado en investigaciones científicas.

Según demuestran sus estudios la felicidad personal no depende de factores como el dinero, el trabajo, la pareja o la juventud. Sólo un diez por ciento de nuestra felicidad depende de esos factores externos.

La Doctora Lyubomirsky asegura que nuestra capacidad para la felicidad es innata en un cincuenta por ciento, pero que el cuarenta por ciento restante depende de lo que hacemos y de lo que pensamos.

Estos dos factores se corresponden entonces a nuestras actividades intencionadas y a nuestras estrategias mentales.

De tal modo que todos y cada uno de nosotros poseemos un amplio potencial para la dicha y el bienestar al que podemos acceder si ponemos en práctica las estrategias que ella recomienda en su libro.

Hoy quiero compartir con todos ustedes  12 estrategias en forma de actividades que, con su práctica consciente y continuada, nos acercan a experimentar ese estado de bienestar llamado felicidad.

 

12 Hábitos para ser feliz 

 

1 – Agradecer

Relacionarnos con nuestro presente a través de la gratitud. Valorar lo que tenemos y dejar de focalizarnos en aquello que aún no tenemos. Esto implica también dejar de lamentarse por la falta de aquello que aún no se ha manifestado en nuestras vidas.

Apreciar cada aspecto positivo que hay en nuestra vida en cada uno de sus ámbitos. Sentirnos agradecidos, cada día, por aquellas cosas que por parecernos obvias no las tenemos en cuenta.  Por ejemplo poder darnos una ducha con agua caliente en invierno.

La gratitud es una energía multiplicadora. Cuánto más agradecidos nos sentimos la vida nos dará más motivos para estarlo.

 

2- Ser optimista 

El optimismo es una elección que implica interpretar nuestro mundo y nuestra vida desde una visión positiva. 

Ser optimista no es ser ingenuo, es decidir ver siempre el vaso medio lleno en vez del vaso medio vació.

Tener la esperanza de que algo bueno está por suceder nos refuerza la autoestima y aumenta nuestro nivel de confianza en nosotros mismos y en la vida.

Viviendo desde una visión optimista cada día tendremos un presente más satisfactorio ya que, el presente, es lo único que tenemos realmente.

 

3- Practicar la amabilidad y la generosidad  

Cuando tratamos a los demás con amabilidad y generosidad no sólo nos sentimos bien con nosotros mismos sino que nuestras relaciones y nuestro entorno se vuelven más amables y generosos con nosotros. La vida es un espejo que nos reflejará, invariablemente, nuestra actitud.

De este modo la amabilidad y la generosidad con la que tratemos a los demás nos será devuelta, a veces no por las mismas personas, pero si por otras.

 

4- Cuidar las relaciones  

Cuando invertimos tiempo de calidad en los demás, sea en nuestros amigos, pareja o nuestra familia, les demostramos nuestro afecto sincero, nuestra lealtad y les brindamos nuestro apoyo incondicional, lo que hacemos es no sólo acortar las distancias físicas sino y sobre todo las distancias emocionales que en ocasiones se generan por vivir inmersos en nuestros propios asuntos olvidando que somos parte de una red que nos sostiene y nos alimenta a nivel energético, emocional y en muchas ocasiones en forma material. Todos necesitamos sentirnos queridos, apreciados, valorados y escuchados. Tómate tiempo para cuidar de tus relaciones.

Si cuidas de tus relaciones…ellas cuidarán de ti.

 

5- Manejar la adversidad 

Si enfrentamos los problemas con la convicción de que podremos con ellos estaremos desafiando nuestras creencias y pensamientos que nos empujan hacia el pesimismo.

Si se nos presenta un problema es importante dejar de mirarlo como un problema y comenzar a pensarlo como un desafío. Para ello es necesario abandonar la costumbre de preguntarnos -¿Por qué a mi?- y comenzar a preguntarnos -¿Para qué a mi?-

Cambiar la pregunta nos sitúa en una posición desde la cual podemos hallar un significado al desafío, encontrar un aprendizaje en él y actuar de manera mucho más eficaz.

 

6- Practicar el perdón 

Aprender a perdonar te libera del sufrimiento que un hecho te pudo causar y dejas de estar atrapado en el resentimiento que te quita energía vital. Está comprobado que una emoción negativa tiene un impacto en nuestro sistema energético que nos debilita a medida que crece, como es el caso del resentimiento.

Cuando perdonamos dejamos de ocupar el papel de víctimas atormentados por el dolor de un hecho que ya corresponde al pasado.

Perdonar es como soltar un cuchillo que teníamos aferrado por la parte del filo, hasta que no lo soltamos no dejamos de hacernos daño.

 

7- Dedicar tiempo a las actividades que te gustan  

Cuando dedicamos tiempo a una actividad que nos gusta no sentimos el paso del tiempo, fluimos libremente como cuando eramos niños.

Darnos el permiso a hacer una actividad que nos gusta nos recarga de energía positiva y alegría a la vez que nos hace personas más competentes a la hora de enfrentar nuestras obligaciones.

Encontrar un equilibrio entre aquello que debes hacer y aquello que te gusta hacer.

 

8- Practicar el saboreo

Practicar el saboreo es darle nuestra energía mental a aquellas cosas que nos gustan. Tener pensamientos y comportamientos que sean capaces de intensificar y prolongar el placer y el disfrute.

Es dejar de aferrarnos a las malas experiencias y dejar de «rumiar» las penas. El saboreo es todo lo contrario a estas dos cosas.

 

9- Ocuparse del cuerpo

Ser responsable por nuestra salud física. Cuidar nuestra alimentación y respetar nuestros ciclos del sueño.

De la misma forma que cuando cuidamos nuestras emociones estamos ayudando a nuestra salud física, cuando cuidamos nuestro cuerpo físico somos más propensos a tener una buena salud emocional.

 

10- Tener metas a corto plazo 

Tener metas a corto plazo que sean ecológicas y coherentes con nuestros valores y con otros objetivos personales.

Comprometernos, esforzarnos y ponerles pasión para lograrlas. Y sentirnos orgullosos de nosotros mismos al alcanzarlas.

 

11- Buscar un sentido a tu vida

Conectarnos con lo trascendental, con lo espiritual. No tiene porque ser con una religión.

Podemos cultivar nuestra espiritualidad meditando, leyendo textos sobre ese tema o asistiendo a conferencias que nos acerquen a conocimientos mas trascendentes para nuestra existencia. Que nos brinden un punto de vista más amplio de la existencia humana.

Buscar un sentido más allá del que observamos con nuestros sentidos nos abre la mente y el corazón. Y en esa búsqueda podemos encontrar respuestas que nos aporten armonía y felicidad.

 

12. Actuar como una persona feliz 

Reírnos y hacer reír a otros. Quitarle dramatismo a nuestra vida.

Muchas veces hacemos un verdadero drama de situaciones que no son para tanto.

Reírnos de lo absurdo de nuestras reacciones ayuda a quitarle hierro a las situaciones.

No perder ocasión para reírnos con ganas y también hacer reír a otros, ya que la risa es terapéutica tanto para el que ríe como para el que hace reír.

Además, nuestro cerebro no distingue entre realidad e imaginación. De hecho, si sonreímos o reímos aunque sea de forma ocasional, nuestro cerebro registra ese impulso eléctrico que es la risa, como una señal de bienestar y envía la orden a nuestro cuerpo de generar endorfinas que son conocidas como las hormonas de la felicidad.

 

Espero de todo corazón que pongas en práctica estos hábitos y te comprometas de pleno con tu felicidad.

Y ya sabes, si has encontrado útil esta información, te agradezco que la compartas. Y si quieres profundizar o necesitas ayuda para lograr esta meta tan importante o cualquier otra meta que desees lograr, apúntate a las sesiones de Coaching Transpersonal 

 

Con y desde el Amor…que es todo lo que somos!

Claudia Martinez Pardo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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