Imagina

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Hoy te invito a imaginar la vida de otra manera.

Olvídate, al menos por el momento que te llevará leer éste artículo, de todo lo que sabes, te han contado o crees que es esto de estar vivo o esto de la vida.

¿Estás listo?

Bien.

Imagina cómo sería tu vida si no tuvieras ningún miedo. Y cuando digo ninguno es NINGUNO.

Que no tuvieras miedo a no ser amado, miedo a que te rechacen, miedo a que te juzguen, miedo a no ser exitoso, miedo a perder tu trabajo, miedo a enfermar, miedo a la muerte. Y todos los miedos que tengas o conozcas.
Imagínate sin esos miedos.

¿Cómo te sientes?

Seguramente que súper bien ¿verdad?

Imagina ahora que siempre, en cualquier situación de tu vida, estuvieras protegido ante cualquier percance que pudiese ocurrir.

Imagina que todas las cosas que suceden fueran parte de una gran “conspiración” que tiene como único objetivo tu mayor felicidad y éxito.

Imagina que sientes una confianza infinita en ti y en todas las personas con las que compartes tú día a día.

 

¿Cómo vivirías tu vida si tuvieras todas esas garantías?

 

Si te apetece te invito a que lo escribas o lo grabes en un audio de voz con tu móvil.

No te limites a la hora de expresarte, pon todos los detalles de las emociones y los pensamientos que vienen a tu mente. Recréate en cómo te sentirías en ese tipo de vida.

Y cuando hayas acabado te invito a que reflexiones, que medites sobre los porqués de que tu vida no sea así.

Posiblemente encontrarás un montón de motivos o excusas que te impiden sentirte así.

Si quieres puedes apuntar o grabar esos motivos.

Luego de hacerlo te invito a que los leas en voz alta o los escuches las veces que necesites.

Y cuando lo hagas te darás cuenta que, la mayor parte de los motivos, hablan sobre personas o situaciones que no eres tú mismo.

¿Por qué?

Porque tenemos un mecanismo muy desarrollado y muy bien entrenado para poner fuera de nosotros mismos la responsabilidad por nuestros actos y nuestras emociones.

Ese mecanismo se llama ego.

Y como ya expliqué en algunos otros escritos el ego tiene unas funciones que le hemos asignado y que hemos alimentado durante generaciones y generaciones.

Entre ellas es la de mantener la ilusión de separación con lo que llamamos “los demás”.

Y para mantener esa ilusión necesita, fundamentalmente, hacerte sentir que eres mejor que el otro y que si te suceden cosas malas o te sientes mal es a causa de otro que las provocó.

Pero hoy no te vengo a hablar de el ego, hoy quiero decirte que no has venido a ésta vida a sufrir ni a competir por tu lugar bajo el sol.

 

Has venido a esta vida con todas las garantías que te hice imaginar antes, solo que no te lo han enseñado.

 

Y aunque tu alma (esa parte más conectada a tu espíritu) lo sabe e intenta decírtelo de mil maneras, la voz del ego cultural no te deja escucharlo.

Por eso hoy te propongo un reto:

Durante 21 días (que es el tiempo en que se tarda en incorporar un nuevo hábito a nuestra vida) imagina que tu vida se rige por esas garantías que te contaba antes. Imagínate sin miedo, protegido, confiado y como el centro de la gran conspiración feliz. Y actúa de acuerdo a eso que imaginas.

No tienes nada que perder ¿verdad?

Cuando concluyan los 21 días pueden suceder dos cosas:

1. Que te sientas libre, confiado, seguro, feliz y con una visión diferente del mundo y de tu vida. Como si te hubieses quitado un gran peso de encima.

2. Que no pase nada y que vuelvas a ver tu vida de la forma que lo hacías antes.

Aunque creo que la opción 2 no es muy posible, dejo abierto el margen a que suceda.

Si todos desde nuestro micro mundo comenzamos a vivir de un modo consciente nuestra esencia espiritual que lleva impresa en su esencia esas garantías, más temprano que tarde, viviremos en un mundo armonioso, confiado, seguro y feliz.

Es nuestro derecho y nuestra responsabilidad.

Y para despedirme te dejo una frase del libro de ejercicios de Un curso de milagros que, estoy segura, te aportará un granito de paz.

 

Imagina - Un curso de Milagros

 

Con y desde el Amor…que es todo lo que somos.

Claudia Martinez Pardo

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