Todo el mundo es feliz menos yo

Todo el mundo es feliz menos yo

"Todo el mundo es feliz menos yo" 

Eso fue lo que me dijo días atrás la joven hija de una querida amiga.

Quise indagar acerca de su afirmación y le pregunté

-¿Por qué dices eso?

A lo que me contestó:

-"Todos los días entro en el face y en el Instagram de mis amigos y siempre tienen una foto en la que se están divirtiendo o cuentan a dónde han ido y lo bien que se lo han pasado y yo veo que mi vida es aburrida, no hago tantas cosas guays y mis padres no me dan tanto dinero como para salir todos los fines de semana. Mis amigos si son felices...¡los veo! Todo el mundo es más feliz que yo".

Intenté como buenamente pude sacarla de ese estado de convicción acerca de su infelicidad. Le expliqué que no todo es lo que parece en el mundo de las redes sociales y que nunca es buen negocio comparar nuestra vida con la de los demás porque, por lo general y salvo que conozcamos a fondo la vida de la gente, lo único que vemos es lo que nos quieren mostrar.

De hecho se quedó más tranquila luego de que hiciésemos un juego en el cual le pedí que me contase como era su vida, que cosas eran “guays” y que cosas no.

Y entre nosotros, en el balance las cosas geniales ganaban por goleada.

Pero esa conversación dejó en mi un pozo de preocupación que me lleva a escribir este articulo hoy.

Porque, es comprensible que una niña de tan sólo 15 años vea la vida como polaridades entre blanco y negro, y que en cierto modo se quede en la superficie de las apariencias.

Pero, al reflexionar, me he dado cuenta que eso también sucede con muchos adultos.

 

¿Soy tan feliz en mi vida como aparento en las redes sociales?

 

Como usuaria de las redes sociales, disfruto del servicio que brindan porque me permiten relacionarme con gente de lugares lejanos que quizás de otro modo no llegaría a conocer y también estar en contacto con mis seres queridos que viven en Argentina.

También por mi labor profesional es un medio de llegar a todos ustedes.

Pero creo que hay algo, en el fondo, un poco perverso en cómo se utilizan por parte de una gran cantidad de gente.

Te explico: Eso que me decía la chica de la que te hablaba antes, tiene un gran tinte de verdad.

Si le echas un vistazo a unas cuantas biografías de facebook, por ejemplo, puedes encontrar una gran variedad de personas que intentan mostrar sus vidas con demasiados detalles.

Obviamente que intentan mostrar la parte mas espléndida, divertida y genial de sus vidas.

Y eso no tiene nada de malo en si mismo.

Pero ¿no te ha sucedido que conoces la situación real de vida sobre algunos de ellos y sabes que la felicidad que muestran es solo aparente?

Apuesto a que conoces algún caso así.

Sin embargo a ojos de un extraño, parecen más felices y realizados que un niño con una bolsa gigante de golosinas.

Lo que me lleva a pensar: ¿qué tipo de vínculos sociales estamos generando? ¿Qué tipo de vida estamos viviendo? ¿Son acaso las redes sociales una "vida paralela" a la real? ¿O son el reflejo del tipo de sociedad que construimos? Y es más ¿Qué estamos supliendo con el uso, en algunos casos excesivo, de las redes sociales?

La búsqueda de un me gusta en una fotografía o en un comentario se ha convertido en una especie de alimento instantáneo para la autoestima, a veces, un poco maltrecha.

Y que quede claro que no tengo nada en contra de las redes, simplemente observo que hay una especie de puesta en escena, como si nos maquillásemos y nos pusiésemos guapos para asomarnos a esa escenario teatral que son las redes.

Por supuesto que todos buscamos presentar al mundo la mejor imagen de nosotros mismos y es normal que busquemos una imagen donde salimos más agraciados.

Pero eso es una cosa y otra cosa es que solamente nos preocupemos por nuestra imagen y por la aprobación y el halago que podamos recibir por parte de los demás.

Lo cierto es que, por más halagador que sea para nuestro ego, ese tipo de alimento es escaso, efímero y poco nutritivo para construirnos y reforzar una sana autoestima.

 

Esa necesidad de aprobación y halago es como una adicción que precisa alimentarse con dosis cada vez más altas.

 

Y no estoy hablando de quien pone una foto de un día en el campo o de una barbacoa con amigos o de un regalo que le han hecho.

Tampoco hablo de quienes utilizan las redes para promocionarse profesionalmente, en cuyo caso es el medio ideal para hacerlo. Las redes no dejan de ser un valioso escaparate.

Creo que la diferencia entre los distintos casos está bien clara.

Sólo quería contarte esta reflexión porque, tal vez, conozcas gente que esté en esa situación y necesite ayuda profesional para reforzar su autoestima de una forma estable y permanente en el tiempo.

Tal vez tu mismo/a seas uno/a de esas personas. En cuyo caso espero que estas palabras no te enfaden y, por el contrario, te lleven a buscar un camino diferente para sentirte mejor.

 

Tu autoestima es tuya, no la pongas en manos de nadie

 

Por último quiero recordarte que la felicidad y la sana autoestima están sólo en tus manos. No la pongas en manos ajenas.

Aprende a quererte, a valorarte, a aceptarte y a darte esas palmaditas en la espalda que te sientan tan bien.

Mírate al espejo con Amor y date un ME GUSTA así de grande cada día. Aunque no tengas ni una gota de maquillaje o no te hayas afeitado.

Tu eres mucho mas que esa imagen que ves reflejada en el espejo. Eres un alma valiente y amorosa que ha venido a experimentar y dar lo mejor de si a ésta vida.

Sé tu mejor y más grande fan de ti mismo. Tú lo mereces y lo vales. Que nadie te diga lo contrario.

Y si necesitas ayuda para lograrlo ¡Sabes que puedes contar conmigo!

Con y desde el Amor...¡que es todo lo que somos!

Claudia Martínez Pardo

 Puedes leer aquí cómo lograrlo con las Sesiones de Coaching Transpersonal

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8 comentarios en “Todo el mundo es feliz menos yo

  1. Gran artículo has escrito Claudia! Te felicito y también por ayudar a esa joven.

    Soy Argentino! Busque en Google algo para ayudarme a reflexionar. Entre a las redes y vi algo que me puso mal… una historia de Instagram… pero hace tiempo que estoy en tratamiento y me di cuenta que me puse mal por «incoscienteme» ponerme a comparar con los demás. Lo cual para el que tiene baja el estima la cosa termina en un resumido «el otro hace las cosas mejor y vive mejor, yo estoy mal en como elijo vivir»… es decir un juicio negativo hacia mi mismo.

    Pero es como tu dices, lo que muestran las redes sociales hoy en día es sólo una pequeña parte de la gente. Por más que uno vea sonreír a los otros o hacer esas famosas cosas «guays» ESO no quiere decir que el otro está rebalsando de felicidad. Para nada.

    Es más, en el día a día te podes cruzar a gente alegre y tener esa percepción que todos a tu alrededor son «felices» y no. Realmente los otros también tienen miedos, problemas, inseguridades, confusiones.

    Por ende, de NADA vale compararse con otros en ningún aspecto. Nunca. Ni mucho menos por lo que se ve uno en las redes.

    Hay que aprender a quererse a uno mismo.

    Saludos!!

    1. Hola Leonel! Muchas gracias por tu palabras tan generosas.
      Si, las redes sociales (como todo en la vida) tienen su lado amable y positivo y su lado peligroso, dependiendo de cómo se usen.
      En realidad es como un gran escaparate en el cual, parece ser, todo es maravilloso a primera vista.
      Pero en realidad, y ésta es una teoría mía, creo que hay tanto vacío existencial en general, que se vive mirando la vida del otro o intentando sacarle brillo (a ojos de los demás) a la propia vida.
      Es como antiguamente hacían las vecinas del barrio que miraban por la ventana y se sabían la vida de todo el mundo (y si no la sabían se la inventaban jajaja).
      Yo soy usuaria de las redes sociales porque me permite compartir ideas y llegar a más gente con mi trabajo que por otros caminos. Sé para qué son y cómo hacer buen uso de ellas. Pero hay mucha gente que se siente muy desanimada con su vida y como el ego es muy puñetero les hace creer que siempre el jardín de vecino es más bonito.
      Te mando un gran abrazo compatriota y muchísimas gracias por tu reflexión. Es muy bueno y muy valioso para mí este feedback.

  2. Hola Claudia, tengo 28 años, pienso que siempre viví de la aceptación de los demás, en decir si casi siempre para no quedar mal, ahora lo trabajo pero me cuesta, así como la autoestima, pero mi pregunta es la siguiente hoy en día soy profesional pero desde hace 2 años llevo una dolencia crónica de hernia discal esto me ha detenido tanto en la vida que deje de trabajar, trabajo día a día no solo con esto sino en otros aspectos, el temor y la falta de actitud también son problema, el ver a amigos profesiónales trabajando y consiguiendo objetivos me deprime y por más que intento no llego a encontrar esa motivación (interna o externa) en mi vida que haga salir de este hoyo.
    Gracias

    1. Hola Daniel! Antes que nada disculpa la demora en responderte. Mira, te voy a sugerir una idea para que la vayas pensando porque quizás puedas encontrar una mejor forma de ver las cosas. En biodescodificación cuando hay un problema en el disco intervertebral nos está hablando de un conflicto de desvalorización en referencia a no estar a la altura en el trabajo. Por otra parte, cuando el problema en el disco se convierte en una hernia, nos está hablando de pensamientos que impiden avanzar en lo que había proyectado y una dificultad para tomar decisiones y que espera recibir más apoyo de la vida o de los demás antes de decidirse.
      ¿Por qué te cuento ésto? Para que entiendas por qué tu cuerpo fabricó esa hernia, y lo hizo como protección para que no te sigas haciendo daño desvalorizándote en tu trabajo y la forma en que lo logró es paralizando (por el dolor) tu actividad laboral. Esto es, ya tenías una dificultad con aceptarte y valorarte antes de la hernia. La hernia vino a salvarte de la necesidad de compararte en el trabajo con otros. Ahora bien, obviamente que en el momento que aprendas a sentirte valioso más allá de la opinión ajena, es cuando seguramente tu dolencia cesará, porque vino sólo a mostrarte lo que necesitas trabajar en ti mismo. Mi recomendación es que, si aún no la haces, hagas algún tipo de terapia que te ayude a fortalecer tu autoestima. Si lo crees conveniente escríbeme a claudiamartinezpardo@descubrir-t.com o me envías un mensaje e whatsapp al 0034 607 16 22 28 y hablamos de cómo te puedo ayudar. Un abrazo y ánimo.

  3. Claudia, y que le dirías a una mujer de 35 años, que nunca se ha atrevido a tener una relación amorosa con nadie, que vive con sus padres, que es profesional pero que tiene un trabajo que aunque lo ama es dependiente, no es propio. Que ha convivido con una madre depresiva, ansiosa y por ende levemente violenta por la que siente tanta culpa y pena al mismo tiempo. Y que encima sufre de ciertos males de salud congénitos y que alteran su ritmo de vida y su poca autoestima. AH y me olvidaba… tiene que fingir y callar sus sentimientos ante todos. Creo que te la he puesto difícil eh?
    Igual, haya o no respuesta. FELIZ AÑO NUEVO!!

    1. Hola Xarah!
      En primer lugar me gustaría decirte que las circunstancias personales ( familia, entorno, trabajo) son sólo circunstancias que te pueden servir como retos para superarte o bien como peso para hundirte en la infelicidad.
      La decisión está en tus manos.
      Entiendo por lo que me dices que tu situación te pesa y sé que convivir con una madre depresiva requiere de un esfuerzo emocional muy grande, de ahí que hayas optado por fingir y callar tus sentimientos ante todos (es un mecanismo que seguramente has desarrollado como una forma de no disgustar a tu madre en principio, pues tal vez hayas asumido que su depresión y ansiedad eran tu responsabilidad dado que me dices que sientes culpa y pena por su estado). Quizás me equivoque, y en ese caso me gustaría que me lo dijeses.
      Pero más allá de todo lo que me cuentas tienes que saber que puedes, si así lo deseas, cambiar tu situación cambiando la perspectiva desde dónde miras tu experiencia vital.
      Te invito a que, por un momento, mires tu vida desde una perspectiva más elevada. Piensa que todos antes de nacer elegimos quienes iban a conformar nuestra familia mas cercana, nuestros padres, hermanos, amigos, amores. Y que cada uno de ellos nos ayudaría a cumplir con determinados aprendizajes que nuestra alma quiere afrontar en esta vida. Pues, cada uno de ellos van a representar un desafío en particular. Pero todos, absolutamente todos, están ayudándote en tu evolución.
      Por lo tanto, observa qué fortaleza están fomentando en ti cada uno de ellos con sus comportamientos.
      Esta mirada te permite salir del lugar de sentirte impotente y víctima ante las circunstancias y encontrar lo bueno entre lo aparentemente malo.
      Recuerda que la actitud y los pensamientos que decidas tener ante algo o alguien determinará tu experiencia de ese algo o alguien.
      Si sientes que no lo puedes hacer sola puedes recurrir a ayuda profesional. Si crees que esa profesional puedo ser yo, no dudes en contactarme.
      Un abrazo y feliz año nuevo para ti también!

      Claudia

  4. Pues, ella tendrá 15 años. Yo tengo 31, tengo un negocio que tengo que cerrar porque no me da, siento pena de la muerte prematura de mis padres, mi padre hace 1 año recién que falleció y en poco mas de un año, se me han ido 2 familiares mas y me he qedado solo, mi pareja creo que me engaña con otro, y no tengo ganas de hacer nada. No consigo ser feliz para nada. Y me pasa lo mismo que esa chica, veo mis amigos felices, haciendo planes, viajando, compartiendo experiencias, y yo me fui y lo deje todo por amor, el cual ahora no es que me arriepenta de haber venido aqui a vivir con ella, pero estoy solo en el mundo, salvo por mi perra, que es la unica cosa que daria la vida. que hago?

    1. Hola Luis! En primer lugar gracias por confiar en mi.
      El tema de que tu felicidad dependa de otras personas es un error muy frecuente que comentemos los seres humanos porque no nos han enseñado correctamente a gestionar nuestros propios recursos internos y nuestros estados emocionales para producirnos estados de bienestar propios que no dependan de los demás. En cuanto a eso puedo ayudarte.
      Mira, todo lo que me cuentas lo puedo entender perfectamente, para poder ayudarte o darte una guía mas certera me gustaría conversar personalmente contigo ya que son temas bastante personales como para que queden reflejados aquí.
      Si quieres puedes escribirme a claudiamartinezpardo@descubrir-t.com y quedamos en un día y una hora para hablar, bien por teléfono o bien vía skype ¿Te parece bien?
      Entre tanto te envío un abrazo y que sepas que no estás solo.
      Claudia

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